Date: Tue, 27 May 2008 20:33:25 +0200 From: Subject: El documento de Aparecida, una mirada desde la experiencia cristiana laica latinoamericana MIME-version: 1.0 X-MIMEOLE: Produced By Microsoft MimeOLE V6.00.2900.2180 Content-type: text/html; charset="iso-8859-1" Content-transfer-encoding: quoted-printable Content-Location: http://www.proconcil.org/document/VCELAM/AparecidaExperiencia.htm El documento de Aparecida, una mirada desde la = experiencia cristiana laica latinoamericana

El documento de Aparecida, = una mirada=20 desde la experiencia cristiana laica latinoamericana

 

Miguel Miranda

Educador popular y te=F3logo = cat=F3lico=20 laico

Agosto de 2007

 

1.           &= nbsp;      =20 Introducci=F3n.

Se me ha invitado a escribir un comentario sobre el texto = del=20 documento final de la reciente Conferencia del CELAM en Aparecida (En = adelante=20 =93el Documento=94) desde una perspectiva de los laicos y laicas. = Intentar=E9=20 desarrollar un comentario en la siguiente estructura. En la primera = parte se=20 expone, con relativa amplitud, la perspectiva =96social, teologal y=20 teol=F3gica=96  que conscientemente asumo para la lectura del = Documento, la=20 perspectiva de lo laico en Am=E9rica Latina. En la segunda parte = se exponen=20 los elementos de nuestra lectura, primero en una perspectiva global y, = segundo,=20 en un breve an=E1lisis de los n=FAmeros dedicados espec=EDficamente a = los laicos y=20 laicas en el Documento. Finalmente, el art=EDculo se cierra con una = breve=20 reflexi=F3n que plantea interrogantes para abrir o profundizar el = debate,=20 se=F1alando desaf=EDos espec=EDficos para nuestra Iglesia en = Bolivia.

Es necesario apuntar que este comentario, en un esp=EDritu = de=20 fraternidad y sororidad, tiene la intenci=F3n de contribuir =96con su = limitado punto=20 de vista=96 al sano y enriquecedor debate en nuestra Iglesia, en la = b=FAsqueda=20 compartida de mejores y m=E1s creativos caminos para la acci=F3n = pastoral y=20 evangelizadora de las comunidades cristianas = latinoamericanas.

 

2.           &= nbsp;      =20 Perspectiva de lectura del documento de = Aparecida: perspectiva laica latinoamericana.

Dado que los t=E9rminos =93laico=94, =93laicidad=94, = =93laicismo=94 se utilizan con=20 frecuencia en sentido mult=EDvoco y no pocas veces con sentido = equ=EDvoco, es=20 necesario aclarar previamente el uso =96y comprensi=F3n- que nosotros = haremos de=20 estos conceptos en el presente art=EDculo. Tal como conciben muchos = documentos=20 oficiales de la Iglesia Cat=F3lica[1], laicidad no es = equivalente a=20 laicismo. Si bien este =FAltimo t=E9rmino connota una cierta = agresividad=20 frente a la estructura religiosa, llegando a postular en sus expresiones = m=E1s=20 extremas, un abierto rechazo a todo lo convencionalmente religioso, algo = muy=20 distinto significa el t=E9rmino laicidad. Por laicidad entendemos la = leg=EDtima=20 autonom=EDa del mundo, la sociedad y la historia de la tutela de la = religi=F3n (y=20 por tanto, de sus expresiones sociol=F3gicas, las iglesias). = =93Leg=EDtima y sana=20 laicidad del Estado=94, dec=EDa P=EDo XII[2]. =93El respeto de una sana = laicidad=20 (...) es esencial en la tradici=F3n cristiana aut=E9ntica=94, afirma = recientemente=20 Benedicto XVI[3]. Laicidad es la=20 autonom=EDa leg=EDtima de las realidades terrenales, que  =

es acorde con la = voluntad del=20 Creador. As=ED, en virtud de la creaci=F3n misma todas las cosas reciben = de Dios su=20 consistencia, verdad y bondad, sus leyes propias y su orden. El hombre = debe=20 respetar todo aquello, reconociendo las exigencias metodol=F3gicas = propias de cada=20 ciencia o arte en particular [4]

 

Pero, m=E1s all=E1 incluso de la sola clarificaci=F3n = conceptual=20 desvinculada de contextos y procesos hist=F3ricos, debido a una = utilizaci=F3n que=20 podr=EDamos llamar =93estandarizada=94 de lo laico en la jerga = cat=F3lica (en=20 sentido de un estamento socioreligioso al interior de la estructura de=20 actores-estamentos), es necesario tambi=E9n que aclaremos  = previamente la=20 perspectiva de lo laico desde la cual intentamos hacer esta = lectura del=20 Documento de Aparecida. Es decir, anticipando ya uno de nuestros = postulados=20 fundamentales, para nosotros lo laico representa no s=F3lo un = estamento=20 socioreligioso ubicado en los escalones inferiores (definido, = adem=E1s,  por=20 exclusi=F3n al estamento hegem=F3nico de los cl=E9rigos y religiosos) = dentro de una=20 estructura eclesial marcada por una l=F3gica jer=E1rquica, sino sobre = todo un lugar=20 social y teologal, una manera de experimentar, acoger  y vivir la = fe=20 cristiana en la Iglesia Cat=F3lica arraigada en nuestros contextos = socioculturales=20 de vida (Am=E9rica Latina, Bolivia). Es desde este lugar social-teologal = que=20 leemos el Documento de Aparecida.

 

a.    =20 Desde el lugar social y teologal de la = laicidad=20 en Am=E9rica Latina: la vida del pueblo llano.

El presupuesto fundamental anotado l=EDneas arriba pretende = se=F1alar una=20 invitaci=F3n a acoger una adecuada comprensi=F3n de lo laico en la = Iglesia. La=20 experiencia cristiana laica =96en cierto sentido, de un grueso sector de = la=20 Iglesia, aunque en otro sentido, de grupos minoritarios pero=20 significativos=96  es una presencia real, gratuita, en la sociedad = y la=20 Iglesia, una presencia m=E1s cercana quiz=E1 a las formas originales de = las=20 comunidades cristianas primitivas que al modelo clerical =96 = jerarcol=F3gico[5] producto de los posteriores = caminos=20 que siguieron al Giro Constantiniano, que provoc=F3 un cambio = estructural en la=20 Iglesia. Por tanto, esta presencia real de la experiencia laica de la fe = cristiana, por su misma posici=F3n dial=E9ctica frente a la hegemon=EDa = del poder de=20 cl=E9rigos y monjes, interpela a toda la estructura jer=E1rquica, = celibatocr=E1tica[6], patriarcal y con = predominancia de las=20 iglesias del Norte Occidental sobre las iglesias del Sur.

En este sentido, la recuperaci=F3n de la experiencia laical = de la fe=20 cristiana, desde la irrupci=F3n de los sectores eclesiales y sociales=20 empobrecidos, representa la posibilidad y la oportunidad de volver a la=20 sencillez y la libertad de Esp=EDritu de los or=EDgenes. Representa la = oportunidad=20 de encontrar caminos alternativos a una crisis profunda del modelo = tridentino de=20 Iglesia a=FAn vigente. Y en la Iglesia de Am=E9rica Latina, lo = laico, lejos=20 de la agresividad del secularismo de las sociedades opulentas, = representa m=E1s=20 bien la sencillez y la libertad de vida del pueblo llano. En Am=E9rica = Latina, la=20 experiencia laica de la fe cristiana, recoge lo mejor de la = secularizaci=F3n, al=20 mismo tiempo que interpela sus pretensiones, sobre todo cuando se trata = de una=20 secularidad nacida desde el poder y no desde la experiencia de la = marginaci=F3n=20 del pueblo sencillo.

Pero, para sostener con alguna consistencia estas = afirmaciones,=20 examinemos algunos fundamentos, aunque esta exposici=F3n sea = necesariamente breve=20 por las condiciones y el prop=F3sito de este art=EDculo.

 

a.1) Pinceladas hist=F3ricas de lo laico, a partir del = tortuoso=20 camino  que sigui=F3 el uso del t=E9rmino reflejando la oposici=F3n = dial=E9ctica=20 entre lo laico y lo clerical.

La palabra =93laico=94 tiene un origen remoto y no = precisamente en el =E1mbito=20 judeocristiano. Esta palabra se conforma a partir de dos vocablos = griegos: el=20 sustantivo laos (pueblo) y el sufijo ikos (que indica el = hecho de=20 pertenecer a un grupo, a una categor=EDa). Por tanto, en sentido = literal, la=20 palabra laico significa =93el que o la que pertenece al pueblo=94. En la = Grecia=20 antigua los laikoi eran la masa de la poblaci=F3n en cuanto se = distingu=EDa=20 de sus gobernantes. En la traducci=F3n de la Biblia hebraica al griego, = no se=20 emplea esta palabra, pero s=ED es utilizada en cambio por traductores = posteriores=20 (Aquila, S=EDmaco y Teodoci=F3n)[7], d=E1ndole el significado de = =93cosa no=20 consagrada a Dios=94, que por tanto pod=EDa ser destinada a usos = profanos: as=ED, el=20 pan =93laico=94 se opon=EDa al pan =93consagrado=94. Cabe hacer notar = que en este uso del=20 t=E9rmino laico en la tradici=F3n judeo cristiana a=FAn no se refiere a = personas o=20 grupos humanos sino s=F3lo a objetos inanimados.

Reci=E9n en el primer siglo de nuestra era se tiene = referencias de un uso=20 del t=E9rmino laico aplicado a las personas y grupos humanos, dentro ya = de la=20 tradici=F3n cristiana. Clemente Romano, en el 95 DC, hace referencia en = una carta=20 a =93presb=EDteros=94, =94levitas=94 y =93laicos=94 (laikos = anthr=F4pos). Estos =FAltimos=20 son los simples fieles, en cuanto se distinguen de quienes ejercen un = ministerio=20 en la comunidad cristiana y por lo tanto son =93consagrados=94 para el = servicio de=20 Dios[8].

Es necesario apuntar que el uso de la palabra griega = =93laico=94 en la=20 tradici=F3n cristiana mantiene la caracter=EDstica de oposici=F3n = dial=E9ctica sagrado=20 vs profano; divino vs. humano, pero a=FAn sin una definitiva = caracter=EDstica de=20 exclusi=F3n mutua (propia de un dualismo excluyente ajeno a la = cosmovisi=F3n=20 hebrea), pese a que se=F1ala una distinci=F3n de roles dentro de la = comunidad=20 eclesial.

En el siglo III los laicos pasan de categor=EDa sociol=F3gica = a categor=EDa=20 religiosa. En un texto del a=F1o 225 se lee: =93Escuchad por tanto = tambi=E9n vosotros,=20 oh, laicos (que sois) la Iglesia elegida de Dios=94[9].  Este texto muestra = que los=20 laicos se encontraban totalmente integrados en la Iglesia, al igual que = los=20 encargados de ejercer el ministerio sagrado.

Es a partir de la alta Edad Media que se produce en la Iglesia = una=20 desvalorizaci=F3n de los laicos, tanto desde el punto de vista cultural = como=20 teol=F3gico. En esta =E9poca es com=FAn encontrar frases despectivas = =96como=20 idiotae e illiterati, idiotas e iletrados-  para = referirse a=20 los laicos, pues la cultura teol=F3gica y la cultura en general lleg=F3 = a ser=20 monopolio de los cl=E9rigos.

Por otra parte, bajo el influjo de la espiritualidad = mon=E1stica, los=20 monjes y el clero fueron  adquiriendo el monopolio o la precedencia = de =93lo=20 espiritual=94 por cuanto se dedicaban a las realidades espirituales y a = la=20 perfecci=F3n cristiana, mediante la renuncia a los bienes materiales y = al=20 matrimonio. Los laicos, en cambio, eran asociados con el mundo y la = carne porque=20 se dedicaban a las realidades materiales y viv=EDan casados. De ese = modo, se=20 gener=F3 una clara divisi=F3n entre cl=E9rigos y laicos.

En esta =E9poca se habla de dos =93g=E9neros=94 de cristianos: = el de los=20 cl=E9rigos y monjes, por una parte, y el de los laicos, por otra. En = esta=20 dualidad, el primer =93g=E9nero=94 es superior al segundo, superioridad = que se da=20 desde una base teol=F3gica misma, hasta consolidar la legitimaci=F3n de = una=20 estructura jer=E1rquica y de hegemon=EDa del poder por el =93g=E9nero=94 = superior. Los=20 cl=E9rigos =93son reyes=94, en cuanto asumen la direcci=F3n propia y de = los dem=E1s a la=20 luz de las virtudes; los laicos, en cambio, constituyen el pueblo que = debe ser=20 conducido por los =93espirituales=94 para llevar a cabo su vocaci=F3n = cristiana.=20

A partir de este dualismo excluyente, se consolid=F3 una = =93clericalizaci=F3n=94=20 en la vida de la Iglesia y se justific=F3 el sometimiento del poder = temporal, es=20 decir del Imperio cristiano, al poder espiritual de la Iglesia, de = acuerdo con=20 la teor=EDa de las =93dos espadas=94 de San Agust=EDn: una, espiritual, = en manos de la=20 Iglesia; la otra, temporal, al servicio de la Iglesia.

El dualismo excluyente cl=E9rigos =96 laicos es concomitante = con la=20 consolidaci=F3n de una estructura jer=E1rquica[10] en la organizaci=F3n y el = ejercicio del=20 poder en la Iglesia. Por ello, a la luz de la = renovaci=F3n=20 teol=F3gica y eclesiol=F3gica del Vaticano II, no es ninguna falta a la = verdad ni a=20 la caridad afirmar que

La historia del = laicado es la=20 de una lenta erosi=F3n de sus bases teol=F3gicas, nunca negadas pero = s=ED relegadas a=20 un segundo plano, la de un distanciamiento de las l=EDneas fuerza = comunitarias del=20 NT y de la tradici=F3n de los primeros siglos, a favor de una = concepci=F3n=20 jerarquizante, desigual y clerical que es paralela a la sociedad = estamental del=20 Alto y Bajo Medioevo. El laicado ha ido perdiendo progresivamente = protagonismo=20 eclesial, valoraci=F3n teol=F3gica y funciones ministeriales (...). En = la misma=20 medida el ministerio clerical se configuraba como un orden de = potestades, un=20 poder intra y extraeclesial, y una dignidad que llevaba aparejadas = prebendas y=20 beneficios econ=F3micos[11]

 

a.2) Esbozos cristol=F3gicos: la memoria de Jes=FAs de = Nazareth, un laico=20 campesino.

Cuando hablamos de (o proclamamos a) =93Jes=FAs de = Nazareth=94 (es decir la=20 a=F1adidura de su gentilicio a su nombre terreno; Cf. Mt. 2,23) estamos = afirmando=20 una frase cargada de un contenido y provocaci=F3n cristol=F3gica. = Primero, porque=20 estamos haciendo referencia a un dato indiscutible de su realidad = hist=F3rica: el=20 hecho de ser un hombre com=FAn del pueblo, un =93laico=94 en el sentido = fuerte y=20 primitivo de la palabra. Segundo, porque este dato hist=F3rico, le=EDdo = a la luz de=20 la Pascua de Jes=FAs, se=F1ala una inusual confesi=F3n de fe: ese hombre = del pueblo=20 sencillo (laico) es el que confesamos Se=F1or, Hijo de Dios, a quien = seguimos=20 movidos por el Esp=EDritu. Como se=F1ala Sobrino: =93lo fundamental (en = el Evangelio)=20 no es el Hijo sin m=E1s, sino el Hijo que fue Jes=FAs de Nazaret=94[12]

El ser laico de Jes=FAs =96el ser uno m=E1s del pueblo = empobrecido=96 es=20 parte fundamental del misterio de su persona y su vida. A nadie o casi = nadie se=20 le ocurrir=EDa, en el Israel del primer siglo de nuestra era, reconocer = una=20 filiaci=F3n divina emparentada con un origen y vivencia de lo =93popular = llano=94 (el=20 ser laico) como se lo hizo con Jes=FAs. Las expectativas mesi=E1nicas, = en general,=20 ten=EDan unos esquemas =93razonables=94. Las expectativas mesi=E1nicas = se encuadraban en=20 perfiles guerreros, pol=EDticos, sacerdotales, reales o de la nobleza; = es decir,=20 todo menos un perfil cercano al pueblo sencillo, a las masas populares, = objeto=20 zarandeado por las decisiones de los poderosos[13].

 Jes=FAs no fue sacerdote, ni = levita, ni=20 maestro de la ley en t=E9rminos oficiales. Lo m=E1s aproximado a estos = perfiles=20 religiosos oficiales, seg=FAn se puede percibir en los evangelios, es el = ser=20 un  =93rabino desautorizado=94 (Cf. Mc. 11, 27-28), por tanto, en = conflicto con=20 los c=EDrculos oficiales de la religi=F3n institucionalizada y con los = agentes=20 oficiales del monopolio teol=F3gico.

Jes=FAs fue un laico del pueblo, con su religiosidad popular = vivida en la=20 sinagoga (Cf. Lc. 4, 14-17) y las peregrinaciones (Cf. Lc. 2, 41-42), = pero en=20 medio del ejercicio itinerante de un oficio propio de los campesinos sin = tierra=20 (Cf. Mt.4, 12-13a; Lc. 3, 23) y cercano a las personas del pueblo, sobre = todo a=20 los aquejados por males de todo tipo.

Jes=FAs fue un laico =93con Esp=EDritu=94, con un sentido de = credibilidad y=20 autoridad que se suscitaba en su entorno a partir de una predicaci=F3n y = praxis=20 coherente, con una vivencia singular de fe, con acciones que manifiestan = =93se=F1ales=94 prof=E9ticas y mesi=E1nicas desconcertantes. Jes=FAs fue = un hombre del=20 pueblo, sometido a la secular opresi=F3n, pero no vivi=F3 este = sometimiento como si=20 fuera una fatalidad irreversible. Jes=FAs fue un laico con = =93pretensi=F3n=94, un=20 sencillo campesino itinerante cuya acci=F3n en medio del pueblo = provoc=F3 una=20 percepci=F3n por los otros de un =93plus=94 de humanidad, de identidad y = de misi=F3n=20 =FAnicos. Esto, obviamente,  provoc=F3 el conflicto con el orden = religioso de=20 su =E9poca, connivente =96en sus niveles oficiales- con el poder civil = dominante=20 jud=EDo y romano.

Jes=FAs fue un laico desconcertante: al parecer soltero (en = medio de una=20 cultura que valoraba altamente la fecundidad biol=F3gica), =93amigo de = prostitutas y=20 pecadores=94 (Mt. 9, 10-11; Lc. 15, 1-2), sanador esquivo, predicador = itinerante y=20 sin autorizaci=F3n, profeta sin estilos ni pr=E1cticas asc=E9ticas, un = rabino con=20 reconocimiento entre el pueblo pero que se deja interpelar y ense=F1ar = por los y=20 las pobres y excluidas/os (Cf. Mc. 7, 24-30); un predicador de =93cosas = de Dios=94=20 indiscutiblemente nacientes de las realidades y problem=E1tica de la = vida y de la=20 historia, jam=E1s al margen ni artificialmente yuxtapuestas a = ellas.

Podr=EDamos, pues, esbozar la laicidad de Jes=FAs en por lo = menos 3=20 grandes elementos:

1.           &= nbsp;       =20  Ser del pueblo = llano: con todo lo que ello representa en = cuanto=20 compartir la suerte y los elementos hist=F3ricos (sociales, = econ=F3micos, pol=EDticos)=20 del pueblo llano, desde el =93reverso de la historia=94:

=B7    = Vida amenazada desde su nacimiento

=B7    = Vida an=F3nima, oculta, insignificante: 30 a=F1os en la = oscuridad del=20 anonimato de los pobres.

=B7    = Ganarse la vida como todos/as los del pueblo sencillo: = v=EDctima de las=20 pol=EDticas imperialistas en la econom=EDa y la pol=EDtica de una = Palestina=20 colonizada.

 

2.           &= nbsp;       =20 Conflictos y persecuci=F3n: no=20 s=F3lo por ser =93del pueblo=94 sin m=E1s, sino porque, siendo del = pueblo, se atrevi=F3 a=20 decir lo que dec=EDa y hacer lo que hac=EDa, de la forma como la = hac=EDa, es decir,=20 comprometi=E9ndose con una acci=F3n sostenida de dignificaci=F3n de las = multitudes=20 excluidas; proclamando y comprometi=E9ndose en la realizaci=F3n de un = don/tarea=20 fundamental: el Reinado de Dios.

 

3.           &= nbsp;       =20 Mesianismo fuera de lo com=FAn:=20 humildad, pr=E1ctica de lo profundamente humano, = fraternidad-horizontalidad con=20 los otros y otras, construyendo comunidad, es decir, construyendo = humanidad con=20 una l=F3gica en la que prevalece lo comunitario (lo colectivo, lo = social) sobre lo=20 individual y lo privado.

Esto es lo que muchos estudiosos de la Cristolog=EDa llaman la = =93pretensi=F3n=20 de Jes=FAs=94 (Gonz=E1lez Faus): una pretensi=F3n mesi=E1nica sui = g=E9neris y provocativa=20 que por s=ED misma amenaza al sistema pol=EDtico, econ=F3mico, = religioso. Es un=20 mesianismo provocativo, como el de un campesino sin tierra que se atreve = a vivir=20 una relaci=F3n tan filial y novedosa con Dios, con una absoluta = libertad, sin=20 repetir esquemas religiosos basados en el miedo y la alienaci=F3n del = ser humano=20 respecto de su realidad. Jes=FAs recoge y prolonga a lo largo de toda la = historia=20 la vocaci=F3n mesi=E1nica del pueblo pobre, a imagen del Siervo = Sufriente de los=20 prof=E9ticas postex=EDlicos. Recrea, inaugura, plenifica y prolonga este = mesianismo=20 del pueblo pobre y marginado.

 

a.3) Fundamentos eclesiol=F3gicos: la memoria de las = comunidades=20 laicales primitivas en medio del Imperio.

Los estudiosos del movimiento comunitario cristiano = primitivo=20 destacan algunos elementos comunes de las comunidades cristianas = primitivas, en=20 medio de la constataci=F3n de su alta diversidad[14]:

 

=B7    = Creyentes que viven en comunidad: El=20 movimiento cristiano primitivo tiene los rasgos de la categor=EDa = sociol=F3gica=20 llamada =93grupo peque=F1o=94 o simplemente =93grupo=94. Es un = movimiento popular de base,=20 semejante a ciertos =93movimientos prof=E9ticos de renovaci=F3n de base = popular=94[15].

=B7    = Seguidores de Jes=FAs: El = movimiento=20 comunitario cristiano primitivo est=E1 totalmente polarizado en torno al = seguimiento a Jes=FAs. Es su referente fundamental, que se=F1ala un = estilo de vida=20 en la comunidad y en la sociedad, sobre la base de los valores del=20 Reino.

=B7    = Estructura dom=E9stica y fraternal: Los=20 lugares de reuni=F3n eran las casas privadas. Ello configuraba una forma = dom=E9stica=20 y familiar de relaci=F3n. Las relaciones horizontales fraternas eran la=20 caracter=EDstica principal del estilo de vida del movimiento comunitario = cristiano=20 primitivo. En estos espacios familiares se celebraba la =93fracci=F3n = del pan=94, se=20 guardaba y celebraba la memoria de Jes=FAs.

=B7    = Acogida a toda clase de convertidos, preferentemente=20 pobres: Las personas miembros de las = comunidades=20 primitivas eran hombres y mujeres del proletariado urbano, campesinos = pobres y=20 esclavos, gentiles y jud=EDos de la di=E1spora, pero tambi=E9n algunas = mujeres de la=20 aristocracia, helenistas de clase media y hombres libres. En medio de = esta=20 diversidad, la mayor=EDa de los miembros de las comunidades era = ciertamente gente=20 sencilla de recursos econ=F3micos muy discretos y con poco poder en la = sociedad.=20 La comunidad primitiva es un espacio ecum=E9nico abierto a todos. Pero = =93esta=20 universalidad sucede desde los pobres=94[16]

=B7    = Tensiones en un mundo conflictivo e injusto: Esa unidad y esas relaciones fraternas no se viv=EDan sin = conflictos,=20 propios de grupos humanos con alta pluralidad en sus miembros y por = estar=20 insertos en sociedades muy injustas. Al interior de las comunidades = hab=EDa=20 conflictos entre ricos y pobres, jud=EDos y gentiles, griegos y = b=E1rbaros, esclavos=20 y libres, hombres y mujeres. Y, de igual manera, hacia el exterior, las=20 comunidades viv=EDan en un permanente conflicto con la sociedad y sus = esquemas no=20 fraternos, lo cual condujo a la persecuci=F3n y la muerte de muchos de = los=20 primeros cristianos y cristianas.

Haciendo un balance de estas caracter=EDsticas, podemos = concluir que=20 las comunidades cristianas primitivas crecen en medio de ese =93laos=94, = el pueblo=20 sencillo, insignificante ante los poderes sociales y religiosos=20 institucionalizados.

 

b.    =20 Contexto de nuestra perspectiva: lo = laico en=20 Am=E9rica Latina.

Hemos hecho esta larga exposici=F3n debido a que queremos = poner de=20 relieve que en Am=E9rica Latina existi=F3 y existe una manera = laica (popular,=20 desde abajo) de vivir la fe cristiana, de comprometerse en el mundo y en = la=20 Iglesia por el proyecto del Reino de Dios. La historia reciente de la = Iglesia de=20 Am=E9rica Latina (de la que soy testigo y formo parte) nos provee de = experiencias=20 de seguimiento de Jesucristo en esta perspectiva laica, madura, de = comunidades=20 cristianas de base que son expresi=F3n viva del cristianismo de = liberaci=F3n[17], insertas en el mundo, en = di=E1logo con=20 sectores sociales no cristianos de buena voluntad, que buscan igualmente = una=20 sociedad justa, fraterna y sororal. Pese a que esta experiencia eclesial = =96m=E1s  libre y aut=F3noma, sin romper los v=EDnculos  de = comuni=F3n con la=20 Iglesia Universal y con pensamiento y expresi=F3n teol=F3gica propia- ha = sido=20 sistem=E1ticamente invisibilizada y desacreditada en los =FAltimos 20 = a=F1os, su=20 existencia no se puede negar.

 

Este es, pues, el lugar social y teologal desde el cual nos = situamos=20 para leer el Documento (y el proceso) de Aparecida, el lugar desde donde = consistimos como cristianos adultos, en la Iglesia Cat=F3lica, desde = Am=E9rica=20 Latina, continente colonizado bajo el manto de la cristiandad poderosa.=20 Cautivados por este Jes=FAs, encontr=E1ndolo[18] y dej=E1ndonos sorprender = por =E9l en el=20 caminar de nuestros pueblos, de las masas que valen mucho menos que los=20 capitales globales, en medio de esos millones de=20 personas  an=F3nimas, cuya vida y existencia es parte de esta = =93historia=20 in=E9dita=94, las masas an=F3nimas que dan su sangre en las guerras = construidas por=20 los poderosos, las multitudes que sufren las consecuencias m=E1s = perversas de la=20 corrupci=F3n en la funci=F3n p=FAblica, la poblaci=F3n masa que carga = los efectos m=E1s=20 da=F1inos de las pol=EDticas econ=F3micas injustas de la globalizaci=F3n = neoliberal, las=20 multitudes an=F3nimas  que cargan en su propia carne el =93misterio = de=20 iniquidad=94 presente en la historia. Este es el lugar social connatural = a la fe=20 cristiana[19]. Lugar social al que le es = altamente=20 relevante la memoria, el misterio y la historia de aquel aldeano de = Nazareth que=20 pas=F3 haciendo el bien, fue rechazado, injustamente condenado, = crucificado,=20 resucitado y ense=F1oreado.

El laos es este pueblo sencillo sin privilegios, = comunidad en la=20 que todos somos iguales en derechos y responsabilidades (de manera real = y no=20 s=F3lo nominal como sucede en las democracias formales y en las = estructuras=20 jer=E1rquicas de la Iglesia Cat=F3lica). Laicidad es un lugar social y = teologal =96ser=20 de este pueblo sin privilegios=96 desde donde experimentamos la fe, = donde acogemos=20 la gracia del Resucitado. Es un lugar social que misteriosamente guarda = una=20 reserva de esa utop=EDa que atraviesa toda la historia y que se sit=FAa=20 permanentemente como una cr=EDtica de todo orden hegem=F3nico y de todo = poder=20 construido. Es un laos antit=E9tico de todo poder; una = antijerarqu=EDa (desde=20 su simple llanura, no desde otro orden jerarcol=F3gico oculto y = resentido) contra=20 todo orden que consagra irremediable la sacralizaci=F3n de grupos de = poder y de=20 privilegios exclusivos.

 

La presencia de un sujeto eclesial-popular as=ED suele entrar = en conflicto=20 con modelos eclesiales afines al modelo de Cristiandad, iglesia casada = con el=20 poder o =96por lo menos en su versi=F3n vigente en America Latina=96 = iglesia con=20 pretensi=F3n de rector=EDa y tutela de la sociedad. La provocaci=F3n de = fondo de ese=20 laos (an=F3nimo y desconcertantemente santo) es a este modelo de = iglesia=20 poderosa que suele ser siempre clericalista[20]. Su provocaci=F3n consiste = en que, al=20 poner en cuesti=F3n su monopolio de lo religioso, desenmascara la = posici=F3n=20 profundamente legitimadora que esta iglesia poderosa ejerce sobre todo = orden=20 social hegem=F3nico en el que se cobija. Y en el Tercer Mundo colonizado = y=20 dependiente[21], Am=E9rica Latina, en = concreto, =20 esta interpelaci=F3n se ha visto particularmente puesta al d=EDa en = torno,=20 precisamente, de la realizaci=F3n de la V Conferencia del CELAM[22].

En una lectura del Documento de Aparecida, no podemos obviar = la=20 conflictividad social que ha rodeado el desarrollo de la Asamblea. Por = m=E1s=20 que  algunos sectores de la Iglesia pretendan situarse al margen o = por=20 encima de la cotidiana conflictividad social (en una falsa posici=F3n = neutral o de=20 =93tutor=EDa moral abstracta=94 respecto de la sociedad) la V Asamblea = no ha podido=20 desarrollarse en una burbuja aislada del contexto que vivimos en esta = coyuntura=20 en Am=E9rica Latina, al inicio del siglo XXI. Y no ha podido = precisamente porque=20 sus objetivos y contenido central se refieren necesariamente a temas hoy = particularmente sensibles y pol=E9micos como la Evangelizaci=F3n de = Am=E9rica Latina,=20 en un clima social donde se est=E1 discutiendo y proponiendo salidas = alternativas=20 a los males estructurales =96colonialismo, dependencia, injusticia = social=96 que=20 sufren nuestros pueblos. Ante el discurso del Papa Benedicto XVI el 13 = de Mayo=20 pasado =96m=E1s o menos comprendido en su globalidad, m=E1s o menos = refiri=E9ndose a=20 frases aisladas del mismo=96 se han escuchado diversas reacciones, = muchas de ellas=20 controversiales. Ha sido notable el pronunciamiento cr=EDtico de = representantes=20 ind=EDgenas del Ecuarunari[23]. Y los sectores = conservadores =96las=20 oligarqu=EDas nacionales=96  tampoco han dejado pasar la ocasi=F3n = para tratar de=20 sacar provecho de una oportunista =93defensa de la fe cat=F3lica=94[24]. Con este tel=F3n de fondo, = leamos,=20 pues, el Documento.

 

 

3.           &= nbsp;      =20 Balance global del Documento (y el = proceso) de=20 Aparecida.

3.1           &= nbsp;  =20 Comparando el Documento final con el = Documento de=20 trabajo preparatorio.

Una primera constataci=F3n que es ineludible hacer es que = el Documento=20 de Aparecida nos sorprendi=F3 a algunos que hab=EDamos estado haciendo = cierto=20 seguimiento a la fase preparatoria, sobre todo a partir del =93Documento = de=20 participaci=F3n=94 (preparatorio a la V Asamblea) y la =93moderna=94 = metodolog=EDa de=20 participaci=F3n que se hab=EDa implementado. Indudablemente, la = estructura, el tono,=20 el lenguaje, los elementos entre uno y otro documento son distintos. El=20 documento preparatorio nos result=F3 chocante por su = descontextualizaci=F3n, por=20 se=F1alarnos unos temas m=E1s afines a una sensibilidad del Primer Mundo = que a=20 Am=E9rica Latina. Al comenzar con contenidos como =93 El anhelo de = felicidad, de=20 fraternidad de verdad y de paz=94[25], el Documento Preparatorio = parec=EDa=20 dirigirse m=E1s a unos estudiantes de filosof=EDa en una universidad = europea que a=20 las comunidades cristianas de Am=E9rica Latina, insertas en la = problem=E1tica por=20 temas vitales como el agua potable, la vivienda, la salud, la=20 educaci=F3n.

 

El Documento que ahora analizamos es distinto en su tono, o = por lo=20 menos, se encuentra en =E9l una variedad de tonos que lo hace distinto a = aqu=E9l. El=20 Documento final que ahora tenemos en manos est=E1 ciertamente m=E1s = aterrizado que=20 aqu=E9l, su interlocutor es la realidad social y eclesial de Am=E9rica = Latina. Por=20 ello, muchos de sus temas resultan relevantes a la sociedad en Am=E9rica = Latina.

 

3.2           &= nbsp;  =20 El Documento de Aparecida, un mosaico = de=20 posiciones.

Una segunda apreciaci=F3n sobre el Documento de Aparecida = es que a una=20 mirada global =E9ste se nos presenta como un mosaico de distintas = posiciones y=20 tendencias. Hay p=E1rrafos que expresan la posici=F3n de sectores = eclesiales m=E1s=20 bien conservadores, preocupados por los cl=E1sicos temas en los que la = Iglesia=20 jer=E1rquica no est=E1 dispuesta a ceder su visi=F3n =93tutelar=94 de la = familia y los=20 temas relacionados con ella (divorcio, maternidad, aborto, mujeres,...); = posiciones con cierto tinte triunfalista respecto al pasado de la = Iglesia y su=20 rol en la conformaci=F3n de la sociedad latinoamericana (n. 513), = visi=F3n idealista=20 de la =93religiosidad popular=94 (n. 549), como un espacio que le = permite a la=20 Iglesia seguir teniendo hegemon=EDa en la sociedad latinoamericana = =93con mayor=EDa de=20 cat=F3licos=94. Estos y otros elementos m=E1s, que podr=EDamos = clasificar dentro de los=20 temas y posiciones afines a sectores conservadores de la Iglesia est=E1n = presentes=20 en el documento.

Pero hay p=E1rrafos tambi=E9n que visibilizan los temas y = tonos de=20 sectores eclesiales m=E1s cercanos a la problem=E1tica social y popular: = valientes y=20 precisas denuncias a las instituciones financieras y a las empresas=20 transnacionales, a las industrias extractivas internacionales y la = agroindustria=20 (n.66) que se fortalecen subordinando a las econom=EDas de los pa=EDses, = con las=20 consecuencias negativas para los sectores vulnerables. Este mismo tinte = tiene su=20 posici=F3n clara respecto a los Tratados de Libre Comercio, =93que no = siempre=20 benefician a los pa=EDses m=E1s pobres=94 (n.67) y sobre los mecanismos = del sistema=20 financiero y las =93libertades concedidas a las inversiones financieras = (que)=20 favorecen al capital especulativo=94 (n.71). Encontramos tambi=E9n = expresiones muy=20 bien aterrizadas en la problem=E1tica de fondo de las sociedades = latinoamericanas,=20 que reivindican el derecho de las =93grandes mayor=EDas=94 a los bienes = y servicios=20 m=E1s b=E1sicos y =93esenciales para vivir como personas=94 (n. 54). =

En esta percepci=F3n de posiciones m=E1s abiertas = encontramos la=20 afirmaci=F3n (que hace a un tema fundamental en el documento) del = discipulado,=20 como posici=F3n vital-espiritual b=E1sica de apertura y aprendizaje = permanente (n.=20 549, entre muchos otros). Es notable tambi=E9n en el Documento el = =E9nfasis pastoral=20 y no s=F3lo doctrinal. Insiste en la dinamizaci=F3n de la pastoral, de = la misi=F3n y=20 de la acci=F3n eclesial. El Documento identifica en la misi=F3n de la = Iglesia la=20 promoci=F3n humana integral (Todo el cap=EDtulo 8). Estos temas y = lenguajes lo hacen=20 cercano a  la realidad latinoamericana y de hecho algunos piensan = que en el=20 Documento se asumen algunos temas propios de la Teolog=EDa = latinoamericana de la=20 liberaci=F3n[26].

Es decir, en suma, encontramos en el documento un conjunto = diverso de=20 temas y tonos que configuran en conjunto un mosaico de posiciones = diversas, en=20 algunos casos inclusive =96si profundiz=E1ramos un poco m=E1s=96  = confrontadas=20 entre s=ED. La pregunta que cabe hacerse respecto a ello es: =BFqu=E9 = refleja este=20 hecho? =BFEs expresi=F3n de la vigencia de un pluralismo en la Iglesia=20 Latinoamericana, expresi=F3n a su vez de la comuni=F3n en la diversidad? = =BFO es=20 expresi=F3n de una Iglesia timorata, rendida a una =93coexistencia = pac=EDfica=94 que,=20 evitando el conflicto, manifiesta en conjunto una = =93posici=F3n-mosaico=94 con d=E9bil=20 provocaci=F3n prof=E9tica y misionera para la acci=F3n? Este mosaico de = posiciones=20 puede ser, en un sentido, una saludable expresi=F3n de tolerancia y = pluralismo=20 interno, pero tambi=E9n puede ser expresi=F3n de una  Iglesia muy = =93light=94, al=20 estilo de otras expresiones institucionales y culturales de esta =E9poca = posmoderna: =93un poco de cal, un poco de arena=94, pero en conjunto = =96y ya en=20 funci=F3n de su eficacia para motivar la acci=F3n=96 algo incoloro e = ins=EDpido. El=20 tiempo dir=E1 la respuesta.

 

Por ahora, las primeras reacciones ya van dando un = s=EDntoma claro: el=20 documento puede ser utilizado por todos y para todos, para afianzarse en = sus=20 posiciones. Tanto los sectores m=E1s conservadores como los sectores = progresistas=20 de la Iglesia latinoamericana pueden encontrar en =E9l alg=FAn n=FAmero = o p=E1rrafo que=20 d=E9 sustento a su posici=F3n. Pero, m=E1s all=E1 de lecturas = sectoriales del Documento,=20 es necesario tratar de penetrar en su posici=F3n global de fondo, en la = l=F3gica=20 dominante.

 

3.3           &= nbsp;  =20 La matriz conservadora del documento: = una=20 interpretaci=F3n de la sociedad moralista-voluntarista y una =  interpretaci=F3n=20 teol=F3gica dispersa.

Seg=FAn me parece, el Documento de Aparecida, a diferencia = de Medell=EDn=20 y Puebla, entra=F1a dos insuficiencias de fondo que juntas hacen a la = matriz=20 conservadora del mismo. Por una parte, su interpretaci=F3n de la = realidad social=20 es moralista, voluntarista, en una l=F3gica est=E1tica y sin una = comprensi=F3n=20 estructural y org=E1nica. Por otra parte, la interpretaci=F3n = teol=F3gica es dispersa=20 y est=E1 desarticulada de su comprensi=F3n de la sociedad. Veamos c=F3mo = se expresa=20 ello.

Cuando el Documento de Aparecida se introduce en los temas = sociales,=20 lo que se aprecia es una retirada a una interpretaci=F3n  = moralizante y, a=20 momentos, voluntarista en sentido que, por una parte, analiza la = sociedad =20 en torno a un esquema de balance entre =93lo positivo y lo negativo=94 = (n. 35, 36,=20 61), sin profundizar ni acoger herramientas consolidadas de las ciencias = sociales, que permiten un acercamiento m=E1s integrador, estructural e = hist=F3rico=20 para interpretar y analizar procesos sociales muy complejos y que = revelan la=20 interdependencia de los elementos en un todo org=E1nico. Por otra parte, = la l=F3gica=20 voluntarista =96 moralista del an=E1lisis social del Documento se = verifica en el=20 =E9nfasis que pone al =E1mbito de los valores, lo cultural, el mundo de = las ideas y=20 representaciones simb=F3licas, desarticulado de la base material (lo = econ=F3mico) en=20 la que se produce toda sociedad y su expresi=F3n institucional-legal (lo = pol=EDtico=20 institucional). Ello se hace evidente, por ejemplo, en el cap=EDtulo 2 = del=20 Documento, tanto en su estructuraci=F3n (que parcela y atomiza los = distintos=20 =E1mbitos de la realidad social) como en sus temas priorizados en torno = =96ya hemos=20 dicho- al mundo de los valores, las ideas y representaci=F3n simb=F3lica = de la=20 realidad, las culturas, los medios de comunicaci=F3n (Cf., por ejemplo = el n.43, y=20 en otros cap=EDtulos tambi=E9n: n. 480).

El apartado titulado =93La realidad que nos interpela como = disc=EDpulos y=20 misioneros=94, refleja unos =93temas-fuerza=94 que no recogen = necesariamente lo=20 aspectos neur=E1lgicos de la conflictividad social en Am=E9rica Latina. = El Documento=20 prioriza en los temas-eje de su interpretaci=F3n de la realidad los = grandes=20 cambios culturales (Cf. n.33, 52), cambios de alcance global y = determinados por=20 los cambios tecnol=F3gicos (n.34),  la complejidad y opacidad de la = realidad=20 (n. 36), que es caldo de cultivo para una =93crisis de sentido=94 y de = valores=20 (n.37), el relativismo e individualismo (n.22, 44, 504).

Sobre la base de este esquema interpretativo de lo social, = la=20 interpretaci=F3n teol=F3gica que conlleva el Documento aparece dispersa = en sus=20 contenidos y sus =E9nfasis; por ello no es extra=F1o que el sujeto de la = acci=F3n=20 pastoral del Documento de Aparecida sea una sujeto eclesial atrapado en = las=20 estructuras institucionales, en alguna medida separado de la sociedad y = del=20 pueblo, o por lo menos, en una posici=F3n por encima de =E9l, en una = funci=F3n rectora=20 y tutora del mundo, pues se ha reservado para s=ED un rol relevante en = la=20 direcci=F3n ideol=F3gica y moral de la sociedad.

Medell=EDn y Puebla, en este aspecto, ofrec=EDan una mayor = coherencia al=20 articular la reflexi=F3n teol=F3gica de los temas =93fuertes=94 y = fundamentales de la=20 realidad social latinoamericana (la pobreza, la explotaci=F3n, la = injusticia=20 social, la violencia institucionalizada...) con el an=E1lisis = socio-estructural=20 integrador de todos los aspectos. Y constitu=EDan un sujeto eclesial = m=E1s=20 horizontal e integrado al pueblo llano.

 

Las escuelas sociol=F3gicas cr=EDticas se=F1alan que este = paradigma de=20 interpretaci=F3n moralista-voluntarista es no s=F3lo insuficiente y = superficial sino=20 que representa, de hecho, una posici=F3n pol=EDtica frente a la = realidad, con tintes=20 m=E1s bien conservadores. El sujeto que hace el =93balance ecu=E1nime=94 = pretende=20 mantenerse en una situaci=F3n de no implicaci=F3n que es, en los hechos, = imposible.=20 Ello le hace funcional al inter=E9s de los agentes que buscan reproducir = un orden=20 social vigente, pues el sujeto religioso (es decir, la expresi=F3n = institucional=20 de un sistema religioso, las iglesias) mientras m=E1s abstracto y lejano = a las=20 contradicciones sociales aparezca, mejor podr=E1 garantizar una = cohesi=F3n de la=20 sociedad. No es casual, por ello, que en Bolivia, en Venezuela o en = Ecuador, las=20 clases dominantes se hayan vuelto de repente =93m=E1s cat=F3licas=94 que = nunca.

Esta toma de posici=F3n conservadora sobre la realidad = social no fue ni=20 es en la Iglesia la =FAnica manera de acercarse y posicionarse. Nuestra = tradici=F3n=20 eclesial latinoamericana, nuestra teolog=EDa y nuestras pr=E1cticas = pastorales en el=20 pasado reciente y a=FAn ahora =96pr=E1cticas selladas con experiencias = martiriales,=20 inclusive- han hecho uso cr=EDtico del paradigma de las ciencias = sociales=20 cr=EDticas, articulando a ello un lenguaje teol=F3gico y pastoral = renovados; ello ha=20 dado demasiadas se=F1ales de una rica y abundante vida misionera y = evangelizadora,=20 injustamente enjuiciada, sin embargo por sectores hegem=F3nicos en la = Iglesia y en=20 la sociedad, como =93pseudoteolog=EDa infectada de marxismo=94, o como = =93milenarismos=20 pseudocristianos[27].

Lo que tenemos en el Documento de Aparecida es una = propuesta=20 socio-teol=F3gica que da la espalda a esa fecunda tradici=F3n = socio-teol=F3gica y=20 pastoral de las d=E9cadas precedentes (a=F1os 60 hasta los 90). Y = tampoco se observa=20 en =E9l una propuesta renovada, sino m=E1s bien un mosaico de posiciones = teol=F3gicas=20 dispersas, sobre la base de una interpretaci=F3n social profundamente=20 conservadora.

 

3.4           &= nbsp;  =20 Evangelizaci=F3n y Colonizaci=F3n, punto = focal de=20 desencuentro con la realidad social Latinoamericana

Esta disfunci=F3n b=E1sica se ve claramente en  la = interpretaci=F3n=20 hist=F3rica que hace el Documento respecto de la = Evangelizaci=F3n-Colonizaci=F3n, una=20 de las matrices hist=F3rico-estructurales que configuran nuestras = sociedades=20 latinoamericanas y que marcan los contenidos de los objetivos y la = raz=F3n de ser=20 misma de la Iglesia en Am=E9rica Latina. El Documento, si bien trata de = ser=20 ecu=E1nime y honesto con las =93luces y sombras=94 de la = evangelizaci=F3n (n.5), no sale=20 de este esquema moralizante, inadecuado para comprenderlo como un = proceso=20 din=E1mico y estructural (que implica al mismo sujeto cognoscente = actual) y no=20 s=F3lo un objeto est=E1tico y desarticulado.

Al referirse autocr=EDticamente a la primera = Evangelizaci=F3n y a la=20 colonizaci=F3n de Am=E9rica Latina, el Documento habla de un  = =93dram=E1tico y=20 desigual desencuentro de culturas=94 (n 4). Pero el desigual = desencuentro no s=F3lo=20 fue de culturas, sino de procesos econ=F3micos-pol=EDticos que se han = reproducido y=20 rearticulado hasta hoy y tienen, por tanto, una relevancia y una = complejidad=20 mayor a la del an=E1lisis desintegrado de =93lo cultural=94 (el =E1mbito = de la=20 representaci=F3n simb=F3lica del mundo) respecto de la base material que = lo=20 sustenta.

Esta interpretaci=F3n impide al sujeto del Documento (la = Iglesia=20 latinoamericana) que se despoje de su fundamental posici=F3n de poder en = la=20 configuraci=F3n actual de nuestras sociedades. Y, por tanto, aunque se = pretenda=20 asumir una posici=F3n pol=EDtica neutral (o =93abstra=EDda=94 de  = posici=F3n, como una=20 entidad celeste, por encima de las coordenadas de los mortales, por = encima del=20 bien y del mal) acaba poni=E9ndose en una posici=F3n conservadora de la = realidad,=20 af=EDn a los sectores dominantes, las derechas nacionales y la derecha=20 global.

Es necesario asumir una interpretaci=F3n de la realidad que = articule la=20 posici=F3n social con la teol=F3gica, que asuma una matriz m=E1s=20 estructural-integradora, que el mero esquema dualista del moralismo = (=93lo=20 positivo y lo negativo=94). Y la realidad del Tercer Mundo =96sobre todo = el lugar=20 social, teologal y teol=F3gico de los sectores empobrecidos- es la = instancia que=20 abre este desaf=EDo a la Iglesia, pues m=E1s all=E1 de una simplista = mirada moralista=20 a la compleja realidad del Tercer Mundo, =E9ste est=E1 configurado por = una matriz=20 colonial-estructural que ha marcado decisivamente su configuraci=F3n = hasta ahora.=20

La colonizaci=F3n iniciada en el Siglo XVI representa = hist=F3ricamente el=20 antecedente de origen de los procesos de dominaci=F3n global que ahora = se han=20 agudizado en la econom=EDa mundial. La matriz estructural colonial de = hace 500=20 a=F1os, que asign=F3 un rol subalterno a nuestras econom=EDas coloniales = en relaci=F3n=20 con la econom=EDa de la metr=F3poli ib=E9rica, tiene ahora en la = econom=EDa de la=20 globalizaci=F3n un correlato que reproduce una similar matriz de = exacci=F3n y saqueo=20 de las riquezas, de los recursos naturales y de los pueblos y grupos = sociales. Y=20 esta no es solamente una posici=F3n ideol=F3gica. Representa una = interpretaci=F3n y=20 an=E1lisis a partir de un lugar social espec=EDfico, el lugar de la = problem=E1tica y=20 los intereses de los sectores empobrecidos en nuestros pa=EDses. En = Bolivia, por=20 ejemplo, el an=E1lisis riguroso que se hace de las acciones de las = empresas=20 transnacionales presentes en las industrias extractivas (hidrocarburos, = miner=EDa)=20 a partir de la pol=EDtica neoliberal de Ajuste Estructural, se=F1ala una = constante=20 l=F3gica de aprovechamiento econ=F3mico m=E1ximo de las ventajas que = representan la=20 situaci=F3n estructural de dependencia de nuestro pa=EDs = (institucionalidad pol=EDtica=20 d=E9bil, burgues=EDas nacionales incipientes y f=E1cilmente = corruptibles, mano de obra=20 extremadamente barata, facilidad de penetraci=F3n ideol=F3gica en la = sociedad por=20 incipientes estructuras informativas y deliberativas, etc), en exacta=20 continuidad y coherencia con las pol=EDticas econ=F3micas = pre-establecidas por los=20 centros que controlan el poder econ=F3mico y pol=EDtico mundial: las = pol=EDticas=20 econ=F3micas impuestas por la instituciones financieras = internacionales[28].

 

La interpretaci=F3n que el Documento hace de la realidad = social es=20 fragmentada, no integral; descriptiva, no org=E1nica. Hace un repaso por = los=20 distintos =E1mbitos (social, pol=EDtico, econ=F3mico,...) pero de manera = desarticulada=20 y sin encontrar las causas ni los v=EDnculos que tejen una red compleja = pero real=20 de la sociedad. Es m=E1s, asume una posici=F3n muy ambigua y hasta = incoherente=20 respecto a la comprensi=F3n de  (y, l=F3gicamente,  la = acci=F3n en) la=20 sociedad. Por un lado, asume que =93como pastores no nos corresponde = hacer un=20 an=E1lisis t=E9cnico de este complejo fen=F3meno (la globalizaci=F3n) y = de sus causas,=20 aunque sea importante y necesario para una acci=F3n evangelizadora = consecuente con=20 la realidad=94 (n. 35, primera parte). Y luego a=F1ade: =93Nos interesa = m=E1s bien saber=20 c=F3mo afecta la vida de nuestros pueblos, y el sentido religioso y = =E9tico de=20 nuestros hermanos que buscan infatigablemente el rostro de Dios=94 (n. = 35, segunda=20 parte).

 

Aqu=ED cabe plantear  algunas preguntas:

=B7    = =BFC=F3mo podemos decir que nos interesa el c=F3mo afectan = los procesos=20 econ=F3micos globales a la vida de nuestros pueblos, renunciando a = profundizar en=20 un an=E1lisis e interpretaci=F3n de las causas? =BFNo es esta una = posici=F3n=20 incoherente o, por lo menos, idealista?

=B7    = =BFAcaso la cercan=EDa y el radical encuentro =E9tico = (compasivo) con la=20 alteridad de nuestros hermanos que sufren no nos provoca asumir el = desaf=EDo =96por=20 duro, opaco y complejo que =E9ste sea=96 de implicarnos en las causas? =

=B7    = =BFEse refugio en los efectos no ser=E1 m=E1s bien = expresi=F3n de una=20 voluntad de reservarse medrosamente un espacio propio (los valores, la = =E9tica, lo=20 cultural, el mundo de las representaciones...) donde todav=EDa podemos = tener una=20 palabra relevante y, cuando no, una posici=F3n de poder?

=B7    = Si el Documento fuese coherente con ese su inicial = =93escr=FApulo=94 de no=20 asumir posici=F3n, =BFpor qu=E9, sin embargo, en otros aspectos, no = tiene el menor=20 reparo en asumir una posici=F3n altamente cuestionable, sobre el = =93acelerado avance=20 de diversas formas de regresi=F3n autoritaria por v=EDa democr=E1tica=94 = (n.74),=20 haciendo una clara alusi=F3n a  gobiernos de alta simpat=EDa = popular como el=20 gobierno venezolano, el boliviano y el ecuatoriano?

Observamos que el discurso y posici=F3n del Documento = respecto de la=20 compleja realidad social mundial (refiri=E9ndose a la globalizaci=F3n en = cuanto el=20 t=E9rmino que designa a un fen=F3meno de alcance mundial y omnipresente) = est=E1 basado=20 en la siguiente l=F3gica:

 

1=BA)  Se constata la =93opacidad-complejidad de la = realidad=94=20 (n.36)  y la imposibilidad o por lo menos gran =93dificultad de=20 conocerla=94

2=BA) De all=ED se desprende una =93crisis de sentido=94 = (n. 37)

3=BA) Por tanto, la Iglesia tiene lugar como predicadora de = valores que=20 den sentido al mundo.

4=BA) Por tanto, la Iglesia no pierde espacios de poder en = la=20 sociedad.

 

Nos parece que =E9ste es un esquema t=EDpicamente = posmoderno, rendido=20 ante la fragmentariedad de la realidad, como un Prometeo extraviado, = pero a la=20 vez ingenioso, pues hace un drible para tener una espacio de vigencia en = la=20 realidad a trav=E9s de su =93especialidad=94 en el mundo de los valores = espirituales,=20 la =E9tica, el =E1mbito de la cultura, los sistemas de ideas y de = representaci=F3n=20 simb=F3lica de la realidad (Cf. n.43-44). Por supuesto que esta = posici=F3n en la=20 compleja realidad social pronto le emparentar=E1 m=E1s a los intereses, = la=20 sensibilidad y el proyecto pol=EDtico de las clases medias y altas que a = los de=20 los sectores empobrecidos, al no incidir en el coraz=F3n de una = formaci=F3n social,=20 su base material econ=F3mica que le da sustento real. Su posici=F3n = respecto a lo=20 econ=F3mico, si bien tiene notables y acertadas cr=EDticas a los efectos = de la=20 globalizaci=F3n econ=F3mica (Cf. n. 61, 62, 63, 463e), es al fin de = cuentas, ingenua=20 y acaba asumiendo una posici=F3n pol=EDtica conservadora que contradice = sus mismas=20 cr=EDticas al modelo econ=F3mico (Cf. n.74).

 

Desde un punto de vista teol=F3gico se percibe esa = disfunci=F3n, por=20 ejemplo, en este punto neur=E1lgico, en la articulaci=F3n entre el = discurso social y=20 el discurso teol=F3gico. Refiri=E9ndose a aspectos = teol=F3gico-pastorales centrales=20 (la misi=F3n de la Iglesia) en el n=FAmero 30, el Documento cita pasajes = del=20 evangelio de Lucas, llam=E1ndose a s=ED misma a =93cumplir su misi=F3n = siguiendo los=20 pasos de Jes=FAs y asumiendo sus actitudes=94 (...) =93ser pobres = siguiendo a Jes=FAs=20 pobre y  (...) anunciar el Evangelio de la paz sin bolsa ni = alforja, sin=20 poner nuestra confianza en el dinero ni en el poder de este mundo=94. = Por lo que=20 acabamos de ver, la Iglesia todav=EDa tiene mucho que caminar y = transformarse=20 hacia este horizonte de evangelizaci=F3n desde la pobreza y no desde el = poder.=20 Pero, para que ese horizonte no resulte quimera ni discurso vac=EDo, = podr=EDamos=20 reclamar al Documento algo m=E1s de coherencia. No se puede pretender = evangelizar=20 desde la pobreza, manteniendo estructuralmente espacios de privilegio y=20 poder.

Precisamente en torno a la posici=F3n que, en definitiva, = el Documento=20 tiene sobre la pobreza, es que se ilustra de mejor manera esta = disfunci=F3n=20 fundamental. Como l=FAcidamente ya se ha percatado alg=FAn te=F3logo = latinoamericano[29], la tesis de que=20 =93la mayor pobreza es la de no reconocer la presencia del misterio de = Dios en la=20 vida del hombre y su amor, que es lo =FAnico que verdaderamente salva y = libera=94=20 (n.405) (no diferenci=E1ndola sino confront=E1ndola y poni=E9ndola en un = plano de=20 realidad superior a la pobreza real, esto es confundir dos planos del = an=E1lisis,=20 el social y el teol=F3gico)[30], lleva en el fondo a una = subrepticia=20 intenci=F3n de la Iglesia institucional de no perder vigencia en la = sociedad.=20

En el fondo, cuando esta tesis excluye o trivializa de la = Opci=F3n por los=20 Pobres el car=E1cter sociol=F3gico (la pobreza real, el hambre, el = morirse antes de=20 tiempo), lo que hace es poner en primer plano el car=E1cter = =93religioso=94 de la=20 pobreza, =E1mbito en el que la jerarqu=EDa de la Iglesia se siente = segura, pues=20 tiene competencia exclusiva y por tanto relevancia social. Si la pobreza = es=20 sobre todo sociol=F3gica, la Iglesia es una instituci=F3n entre tantas y = envuelta en=20 la conflictividad que se produce en torno a ella. Sin embargo, en el = =E1mbito=20 religioso de la pobreza, la Iglesia no es una instituci=F3n de la = sociedad m=E1s=20 entre tantas otras, sino que tiene el monopolio del discurso y = soluci=F3n. Adem=E1s,=20 en este =E1mbito la Iglesia aparece, en general, alejada de la = conflictividad=20 social. Ello le consolida en una situaci=F3n social de poder. =

 

3.5           &= nbsp;  =20 No se abandona  el lugar social de = una=20 Iglesia tutora de la sociedad.

A partir de esa matriz fundamental conservadora, lo = l=F3gico que sigue=20 es mantener para la Iglesia un lugar social de rectora o por lo menos = =93tutora=94=20 de la sociedad, sobre todo en el =E1mbito de la moral. Por ello en el = Documento se=20 encuentran profusamente referencias a esta posici=F3n =93se=F1orial=94 = de la Iglesia en=20 la sociedad. Por ello se afirma =96y no se problematiza=96  la = prevalencia de=20 una  cultura y =93tradici=F3n  cat=F3lica=94 en nuestros = pueblos (Cf. n.7, 8);=20 se destaca un cierto aire fundamentalista en torno a ciertos temas = relacionados=20 con la familia, la mujer, el matrimonio, la reproducci=F3n, la = sexualidad... (n.=20 433, 436, 437), bajo el atractivo discurso de =93defensa de la vida=94; = por ello=20 aparecen ciertas alusiones =96poco sororales/fraternales y muy = prejuiciadas=96 a lo=20 que viene a denominar la =93ideolog=EDa de g=E9nero=94 como fuente  = de presupuestos=20 que =93menoscaban y debilitan la vida familiar=94 (n. 40).  =

Sin embargo, es necesario destacar que a=FAn en estos = mismos temas (en=20 los que se puede observar esa intenci=F3n de reservarse un espacio para = una=20 posici=F3n =93tutora=94 de la moral en la sociedad) existen p=E1rrafos = que expresan una=20 posici=F3n y un lenguaje distintos, m=E1s fraternos y dialogales que = se=F1oriales,=20 mostr=E1ndose como una Iglesia servidora de los valores del Reino antes = que=20 obsesionada en la reproducci=F3n de su propia institucionalidad. Por = ejemplo,=20 todos los n=FAmeros referidos a los =93rostros sufrientes=94 (n. 407 en = adelante); por=20 ejemplo su discreta pero clara autocr=EDtica respecto a la exclusi=F3n = de las=20 mujeres y la urgencia de una =93participaci=F3n plena de ellas en la = vida eclesial=94,=20 entre otras (n. 454). Pero, como ya dijimos, esta es una expresi=F3n = m=E1s de la=20 policrom=EDa del texto, mas no de su car=E1cter fundamental.

A=FAn mezclado con un talante m=E1s fraterno, este otro = tono de la=20 evangelizaci=F3n =96basado en un esquema de Iglesia =93gran tutora=94 de = la sociedad en=20 Am=E9rica Latina-  no puede ser ciego ante un signo de los tiempos = que es un=20 nuevo ciclo de emergencia emancipatoria anticolonial de sujetos = secularmente=20 oprimidos y excluidos. En un contexto de mayor sensibilidad anticolonial = (o=20 poscolonial) y secular es un notable error insistir en una pretendida = posici=F3n=20 de  se=F1or=EDo moral de la sociedad.

 

3.6           &= nbsp;  =20 Aunque se percibe presencia = prof=E9tica, no es un=20 Documento prof=E9tico.

Si bien se nota que hubo alguna  presencia prof=E9tica = (superaci=F3n=20 del tono m=E1s =93invernal=94 del documento preparatorio) no es, en = definitiva, un=20 documento prof=E9tico. Ya explicamos por qu=E9 y c=F3mo vemos una matriz = conservadora=20 en la propuesta global del documento. Si bien hay tonos y lenguajes que = se=F1alan=20 una calidez fraterna/sororal y en algunas ocasiones una valent=EDa y = lucidez=20 prof=E9ticas (por ejemplo, los ya mencionados n=FAmeros que cuestionan = las pol=EDticas=20 de libre mercado o la expl=EDcita afirmaci=F3n de la vigencia de la = opci=F3n por los=20 pobres, n. 396), no encontramos en el conjunto del texto un predominante = talante=20 prof=E9tico. No va con la =E9poca eclesial. Consideramos que la = Conferencia de=20 Aparecida hubiera podido recoger el profetismo que se respira en la = sociedad=20 =96a=FAn con ambig=FCedades y sin definici=F3n=96 en la movilizaci=F3n = popular de estos=20 =FAltimos a=F1os, pero tristemente no acoge ese esp=EDritu, no dialoga = con esos signos=20 de los tiempos, signos del Esp=EDritu. Al parecer prevalecen m=E1s los = fantasmas y=20 miedos que la libertad de los hijos de Dios. Clericalismos obtusos m=E1s = que la=20 gozosa comunidad eclesial sobreabundada y desafiada por el Esp=EDritu de = Pentecost=E9s.

 

Una notable y triste presencia/ausencia es la de los = m=E1rtires[31]. Decimos presencia/ausencia = en=20 sentido de que si bien hay alusiones generales a ellos (Cf. n. 140, = 178[32], 275, 383 y 399), no son un = lugar=20 teologal ni teol=F3gico que alimente la reflexi=F3n social, teol=F3gica = y pastoral del=20 Documento. Se percibe en el conjunto del documento la inc=F3moda=20 ausencia/presencia de los m=E1rtires. Ello es por dem=E1s elocuente. = Ninguna nueva=20 evangelizaci=F3n ser=E1 ese vino nuevo que trae alegr=EDa a la fiesta de = la comunidad=20 humana si no se guarda en odres nuevos (Cf. Mt 9, 17). La experiencia y=20 presencia de la Iglesia martirial en nuestro continente es un odre nuevo = que no=20 podemos omitir, a costa de negar el don m=E1s precioso que el Se=F1or ha = regalado a=20 su Iglesia latinoamericana: el testimonio m=E1s patente del amor hasta = el l=EDmite=20 de la =93entrega de la vida por los amigos=94 (Jn. 15, 13). Obispos como = Mons.=20 Romero, Mons. Gerardi, Mons. Angelelli, sacerdotes, religiosas, = catequistas,=20 te=F3logos, pastores, mujeres y hombres de una Iglesia prof=E9tica son = los inc=F3modos=20 ausentes/presentes en el Documento. Su memoria en nuestra Iglesia=20 latinoamericana tiene esa inc=F3moda y desconcertante dial=E9ctica de = ausencia y=20 presencia que es por s=ED misma reveladora.

 

3.7           &= nbsp;  =20 Recortes que hablan por s=ED solos. =

Comparando la versi=F3n no oficial que circul=F3 del = documento con la=20 versi=F3n definitiva que tenemos entre manos, producto de la revisi=F3n = y aprobaci=F3n=20 final que se hizo de =E9l en el Vaticano, observamos que hubo recortes = muy=20 elocuentes. Los recortes redaccionales se=F1alan una clara = intencionalidad que=20 hace prevalecer la posici=F3n del Vaticano (o de algunos sectores = integristas del=20 Vaticano) en la comprensi=F3n y posicionamiento del Documento en temas=20 particularmente sensibles y relevantes para las sociedades y la Iglesia=20 Latinoamericana.

 

Uno de los recortes que ya denunciaron las Comunidades = Eclesiales de=20 Base fue el referido a ellas mismas[33]. Uno de los temas = recurrentes en=20 estos =93recortes o ajustes redaccionales=94 provenientes del Vaticano = es el de la=20 autocr=EDtica a la Iglesia (Cf. referido a las deficiencias y = ambig=FCedades de=20 =93algunos de sus miembros=94; el n.100b, eliminaci=F3n del t=E9rmino = =93clericalismo=94 y=20 refuerzo cr=EDtico de las =93reca=EDdas secularizantes=94, eliminaci=F3n = de la referencia=20 a la =93discriminaci=F3n de la mujer y su ausencia frecuente en los = organismos=20 pastorales=94). Otra notable =93correcci=F3n=94 textual en el documento = final es el=20 referido a una valiente denuncia que el documento anterior hac=EDa de la = =93creciente producci=F3n de agro combustibles=94. El texto final = aten=FAa la afirmaci=F3n=20 hacia las =93posibilidades y eventuales problemas de  la = producci=F3n de los=20 agro combustibles debe ser estudiada=94 (n. 66).

Este conjunto de correcciones y apostillas a=F1adidas por = nuestros=20 hermanos de las iglesias de Roma, todav=EDa delata un eurocentrismo en = la Iglesia,=20 que es en el fondo un =93nortecentrismo=94, una hegemon=EDa  en la = Iglesia de la=20 palabra de las iglesias del Norte rico. Es clara su tendencia a asegurar = la=20 =93identidad=94 e institucionalidad propia m=E1s que recrear la misi=F3n = de la Iglesia=20 en contextos precisos, permitiendo que entre el soplo rejuvenecedor del=20 Esp=EDritu. El esp=EDritu de comuni=F3n eclesial universal no puede = hacerse por encima=20 de la caridad que fundamenta nuestras relaciones interpersonales en la = comunidad=20 de fe. Parte importante de la caridad es la aceptaci=F3n de la = perspectiva del=20 =93otro=94 en temas que =E9l sabe mejor que yo, por su experiencia = distinta a la m=EDa,=20 en temas que no son de materia doctrinal, sino de b=E1sica percepci=F3n = y de=20 experiencia de la realidad.

 

 

4.           &= nbsp;       =20 En su contenido expl=EDcito sobre los=20 =93laicos=94

4.1           &= nbsp;  =20 El cl=E1sico laico seg=FAn el sujeto = del Documento.=20

El Documento expone la teolog=EDa del laicado del Vaticano = II (n. 209 y=20 otros). En muchos lugares (n. 211, 202, 508, 458b, 282, 213...) se = empe=F1a en=20 destacar la importancia de la participaci=F3n de los laicos (a veces se = refiere=20 tambi=E9n a las laicas) en las tareas pastorales y sobre todo en los = asuntos=20 p=FAblicos (n. 508) o la =93ciudad temporal=94 (n. 505).

Sin embargo, esta misma concepci=F3n tal como se la usa en = el=20 Documento, muestra contradicciones profundas. Una de ellas, a nuestro = modo de=20 ver, la m=E1s notable, se refiere a la identificaci=F3n exclusiva de los = laicos con=20 la dedicaci=F3n a tareas del mundo (n.209, 210, 505, 506, 100c) Dentro = de las=20 tareas del mundo destaca sobre todo la pol=EDtica (n. 210). Y = paralelamente a ello=20 =96aunque no se dice pero se deduce- est=E1 la identificaci=F3n de los = cl=E9rigos con la=20 dedicaci=F3n a las cosas sagradas. De hecho, el Documento manifiesta = ciertos=20 criterios dualistas, que contraponen =93comunidad religiosa=94 y = =93comunidad=20 pol=EDtica=94 (n. 504). Manifiesta tambi=E9n cierto pesimismo sobre lo = humano y el=20 mundo: se llega a afirmar que los =93=E1mbitos de la pol=EDtica=94 = est=E1n frecuentemente=20 dominados por =93el materialismo, los intereses ego=EDstas, y una = concepci=F3n del=20 hombre contraria a la fe cristiana=94 (n. 506). Este esquema est=E1 = profundamente=20 vigente en el tratamiento que el Documento dedica al laicado.

Seg=FAn mi criterio, es necesario problematizar la tesis de = que =93la=20 pol=EDtica no es para los cl=E9rigos sino para los laicos=94, por lo = menos en dos=20 aspectos:

a) Se recurre a un reductivo concepto de pol=EDtica (s=F3lo = el ejercicio=20 de la administraci=F3n del poder p=FAblico, los elementos formales y = visibles del=20 juego pol=EDtico, la funci=F3n de los partidos pol=EDticos, la = democracia, las=20 elecciones, la administraci=F3n de las instituciones p=FAblicas). Ante = ello, es=20 necesario pasar a un concepto m=E1s amplio de pol=EDtica en cuanto la = reflexi=F3n y=20 las acciones colectivas que hacen a la b=FAsqueda y la construcci=F3n de = la=20 convivencia humana arm=F3nica y sostenible en la sociedad.

 

Este reduccionismo de la pol=EDtica es altamente riesgoso, = pues=20 contribuye a delegar a unos cuantos =93especialistas=94 el ejercicio de = la pol=EDtica;=20 se la tecnifica en extremo quit=E1ndole sus fundamentales elementos = =E9ticos, que=20 implican la participaci=F3n de todos y todas A partir de ello es = l=F3gica la=20 separaci=F3n entre fe cristiana y compromiso pol=EDtico. Ese reductivo = concepto (y=20 pr=E1ctica) de lo pol=EDtico conduce, pues, a posiciones pol=EDticas muy = conservadoras.

b) El sesgo de separaci=F3n del mundo en el que aparecen = los cl=E9rigos y=20 religiosos/as, dejando (aparentemente) las tareas del mundo a los = laicos. Esta=20 visi=F3n traduce un profundo sentido de desencarnaci=F3n del misterio de = Dios Padre=20 de Jesucristo. Y lo hace, permaneciendo un dualismo que es m=E1s af=EDn = a las=20 religiones llamadas =93paganas=94 que al cristianismo. La separaci=F3n = de una casta de=20 =93personas consagradas=94 respecto del com=FAn de los mortales mundanos = denota un=20 sutil pero profundo fondo de no aceptaci=F3n del misterio de la = Encarnaci=F3n de=20 Dios.

Si esta separaci=F3n fuera real, =BFpor qu=E9, entonces, = desde el poder=20 clerical se dicta sentencias sobre lo pol=EDtico y lo social? Esta = separaci=F3n no=20 es en los hechos real ni posible. Responde a=FAn a un esquema clerical = en el que=20 el estamento de los cl=E9rigos y religiosos/sas tiene que estar =96por = una necesidad=20 estructural- formalmente separado del mundo. Aqu=ED hay un enredo que = habla de que=20 este modelo eclesial =96a=FAn con los notables avances de la = eclesiolog=EDa del=20 Vaticano II-  sigue en una situaci=F3n inc=F3moda y ambigua. Es = necesario=20 plantearnos un horizonte de renovaci=F3n hacia la recuperaci=F3n de la = eclesialidad=20 comunitaria primitiva en la que todos los creyentes formamos parte de un = mismo  pueblo, encarnados en el mismo, acompa=F1ando sus = b=FAsquedas de Dios en=20 medio de la b=FAsqueda de una vida digna.

Los laicos no deber=EDamos caer f=E1cilmente en estos = esquemas dualistas=20 y desencarnatorios que, en el fondo, refuerzan modelos eclesiales = clericalistas.=20 Desde ellos, se incita a que los laicos participen en los asuntos = p=FAblicos de la=20 sociedad, pero curiosamente, dentro de la estructura eclesial los laicos = son=20 algo as=ED como ciudadanos de segunda o menores de edad inhabilitados = para una=20 participaci=F3n en los asuntos p=FAblicos eclesiales =BFNo resulta raro = este hecho?=20 Aparentemente el laico ser=EDa una especie de =93experto eclesial de lo = mundano=94=20 (entre ello de manera particular, de lo pol=EDtico) cuando los = cl=E9rigos =96que=20 ejercen monop=F3licamente el poder real en la =93comunidad religiosa=94- = en los hechos=20 no se inhiben de asumir una posici=F3n pol=EDtica en la misma sociedad, = que en ese=20 esquema dualista y en sociedades coloniales suele ser af=EDn a los = poderes=20 dominantes.

 

4.2           &= nbsp;  =20 Laicos y laicas, =93menores de = edad=94

El sujeto-narrador del Documento sigue siendo el cl=E9rigo, = var=F3n y, en=20 gran medida, blanco y n=F3rdico. Esto se percibe cuando ese sujeto = =93habla=20 de=94 los laicos, las mujeres, los ind=EDgenas, los = afrodescendientes, los=20 pobres=85 Se habla de los laicos y laicas y no se deja hablar a ellos y = ellas=20 desde su propia perspectiva. Se habla de estos =93otros y otras=94 = quiz=E1 por temor a=20 que ellos y ellas, diciendo su palabra, provoquen una = desestructuraci=F3n del=20 sistema. Hablar =93de ellos y ellas=94 siempre da m=E1s garant=EDa de = mantener el orden=20 constituido, reglamentando y definiendo los l=EDmites de su=20 participaci=F3n.

Laicos, laicas, mujeres, ind=EDgenas, afrodescendientes, = los pobres=85=20 son, en el lenguaje del Documento, una especie de =93menores de edad=94 = de los que=20 =93hay que hablar=94, pero a los que es riesgoso =93dejar hablar por voz = propia=94. Se=20 tiene que hablar de su =93formaci=F3n s=F3lida=94 (n. 212), de su = incorporaci=F3n en las=20 tareas de la Iglesia (n. 202), de su vocaci=F3n a trabajar en los = asuntos de la=20 sociedad (n. 508), de c=F3mo tienen que vivir la relaci=F3n de pareja y = el control=20 de sus pasiones. Ya resultan un sonoro sarcasmo frases como =93es = necesario=20 recordar a los laicos que son bautizados y deben comprometerse=94 (Cf. = 225), pues=20 cuando los laicos y laicas llevan su fe hasta el compromiso m=E1s hondo, = asumen=20 decisiones propias que no son del agrado de quienes monopolizan las = decisiones=20 en la institucionalidad de la Iglesia. =BFEs acaso casualidad que los = temas=20 conflictivos de la Iglesia popular en Am=E9rica Latina sean precisamente = los=20 relacionados con las decisiones audaces que los laicos, laicas, = ind=EDgenas,=20 afrodescendientes, mujeres, los pobres hemos venido asumiendo? Por = ejemplo la=20 perspectiva de g=E9nero; la perspectiva ind=EDgena de lectura de la = Biblia y de la=20 experiencia de fe; la asunci=F3n de un compromiso pol=EDtico junto al = caminar de las=20 organizaciones populares de Am=E9rica Latina, el di=E1logo = interreligioso con las=20 religiones originarias, etc. Y resulta un sonoro sarcasmo cuando el = Documento=20 reclama la participaci=F3n de los laicos y oculta los reales temas y = t=E9rminos de=20 su participaci=F3n. =BFD=F3nde est=E1 la vigorosa Teolog=EDa de la = Liberaci=F3n en el=20 Documento? =BFD=F3nde est=E1 la imborrable sangre de la Iglesia = martirial en el=20 documento? =BFD=F3nde estuvo el cristianismo de liberaci=F3n en la = discusi=F3n de=20 nuestros hermanos los obispos reunidos en el CELAM?

Por ello, en el fondo, el problema del laicado = (remiti=E9ndonos a la=20 etimolog=EDa m=E1s primitiva, dir=EDamos =93el problema de la masa = popular=94 en la=20 Iglesia) es el problema del pluralismo y policentrismo real de la = Iglesia.=20 Tomarse en serio la participaci=F3n de los laicos y laicas =96desde sus=20 implicaciones teologales, es decir la experiencia fundamental de la fe, = hasta=20 sus implicaciones teol=F3gicas y pol=EDticas- es asumir un camino de = transformaci=F3n=20 radical de nuestros actuales esquemas eclesiales e institucionales. Para = empezar, el monocentrismo vaticano queda en cuesti=F3n, dando paso al=20 policentrismo y pluralismo en el que se desenvuelve, en los hechos, el=20 cristianismo hist=F3rico.

 

4.3           &= nbsp;  =20 Una agotada Iglesia =93Gran Tutora = social y=20 estatal=94

Hemos descrito c=F3mo el Documento tiene una estructura = fundamental que=20 busca reservarse para la institucionalidad eclesial un sitial de = preferencia en=20 la sociedad latinoamericana, si bien ya no como la exclusiva expresi=F3n = religiosa=20 institucional que legitima el Estado (ello ya no es sostenible habiendo = un=20 creciente crecimiento de otras expresiones eclesiales del cristianismo y = de=20 otras religiones[34]), ahora como una = instituci=F3n =93tutora=20 de las bases de la moral en la sociedad y en el Estado=94. Ante este = prop=F3sito=20 fundamental del documento, la perspectiva creyente de lo laico = (en el=20 sentido expuesto en la primera parte del art=EDculo) conlleva una = b=E1sica=20 interpelaci=F3n al lugar social que la Iglesia jer=E1rquica sigue = planteando como=20 viable en el mundo actual: el lugar como =93gran tutora social y = estatal=94, la=20 Iglesia como =93instituci=F3n tutelar de la patria=94. En este esquema = la Iglesia=20 tiene una situaci=F3n estructural de poder que entorpece un anuncio = fecundo del=20 evangelio de Jes=FAs de Nazareth.

 

5.           &= nbsp;      =20 A manera de conclusi=F3n. Preguntas que = quedan y=20 desaf=EDos en el contexto boliviano.

=BFPuede ser relevante el Documento de Aparecida a un mundo = actual=20 cuyos desaf=EDos m=E1s agudos son la pobreza y exclusi=F3n masivas, la = injusticia=20 social global, el di=E1logo interreligioso real, el grito de los = excluidos y=20 masacrados (es decir, los pueblos palestinos, iraqu=EDes, = colombianos,=85), el grito=20 de la Tierra contra un irracional sistema productivista y consumista, el = grito=20 de las alteridades empobrecidas y excluidas contra una colonialidad del = Norte=20 que explota, depreda e impone una visi=F3n de la realidad y una (des) = organizaci=F3n=20 social a la medida de sus intereses?

Pienso que, mirado el documento en su conjunto, =E9ste = tiene una=20 palabra muy limitada ante estos temas cruciales de la sociedad, sobre = todo por=20 la actitud fundamental que cubre el texto, al manifestarse como la = expresi=F3n de=20 un sujeto eclesial que se sit=FAa en un lugar distinto de las luchas y = las=20 esperanzas del Pueblo de Dios, habiendo asumido una posici=F3n paternal = y tutelar=20 de =E9l. La limitaci=F3n le viene dada de sus mismas ambig=FCedades = fundamentales=20 (evangelizaci=F3n desde el poder, atrincherarse en el =E1mbito =E9tico = como una forma=20 de tener relevancia social, por tanto sin la libertad necesaria para que = la luz=20 de la =E9tica brille por s=ED misma, sin la tutela institucional que la = falsifica,=20 porque condiciona y chantajea la necesaria libertad de la racionalidad=20 pr=E1ctica).

Pero,  como indudablemente el Esp=EDritu escribe recto = en=20 renglones torcidos, existen elementos aislados en el Documento que = expresan la=20 viva presencia del Esp=EDritu en nuestra Iglesia Latinoamericana. = Cap=EDtulos=20 enteros (sobre todo aquellos que tienen un tinte m=E1s pastoral, como el = cap=EDtulo=20 8) que =96sin marcar elementos novedosos para lo que ya se tiene como = tesoro en el=20 magisterio y teolog=EDa latinoamericana=96 ofrecen elementos que = alientan diversas=20 acciones pastorales y evangelizadoras que cristianos y cristianas llevan = adelante en medio de los sectores m=E1s excluidos.

En el caso concreto de Bolivia, pienso que vivimos un = tiempo=20 propicio, un  Kairos singular. Pienso que hemos de mirar la = historia=20 con los ojos de Dios, para descubrir =96m=E1s all=E1 de gobiernos = pasajeros y=20 cuestionables=96 una gran multitud, una gran masa de rostros y miradas = que ha=20 levantado su cabeza y ha revindicado su dignidad frente a pol=EDticas = econ=F3micas=20 que s=F3lo sirven para fabricar pobreza, marginaci=F3n y migraci=F3n. = =BFNo es acaso=20 =E9ste uno de los grandes Signos de los Tiempos que deber=EDa iluminar = nuestras=20 acciones pastorales y animarnos a asumir una posici=F3n m=E1s modesta, = m=E1s fraterna=20 y sororal, menos apegada a nuestros tinglados institucionales y = doctrinales,=20 poni=E9ndonos del lado de este pueblo que en el fondo de su ser ha = salido a las=20 calles a revindicar y afirmar su dignidad humana, su dignidad de hijos e = hijas=20 del Dios? =BFNo vemos en esta multitud movilizada, que ha puesto en = cuesti=F3n al=20 omnipotente sistema econ=F3mico neoliberal, aquel signo del =C9xodo que = narra=20 =96refiri=E9ndose a ese otro pueblo movilizado=96  que =93de d=EDa, = el Se=F1or los=20 acompa=F1aba en una columna de nube, para se=F1alarles el camino; y de = noche, en una=20 columna de fuego, para alumbrarlos (Ex. 13,21)?



[1] Al=20 parecer, recogiendo la notable distinci=F3n que hizo Jaques = Maritain.

[2]=20 Discurso del Papa P=EDo XII el 23 de Diciembre de 1958.

[3]=20 Discurso del Papa Benedicto XVI en la inauguraci=F3n del V Conferencia = del=20 Episcopado Latinoamericano en Aparecida, subt=EDtulo 4, subapartado 2 = =93Los=20 problemas sociales y pol=EDticos=94, 13 de Mayo de 2007.

[4] = Gaudium et spes,=20 36.

[5] La=20 expresi=F3n es de Congar.

[6] Por=20 =93celibatocracia=94 entendemos la l=F3gica que determina la estructura = de=20 administraci=F3n del poder en la Iglesia Cat=F3lica a partir del Siglo V = y tiene que=20 ver con el poder centrado en los cl=E9rigos y monjes (varones) cuyo = estilo de vida=20 viene marcado por la pr=E1ctica del celibato, como expresi=F3n = simb=F3lica de una=20 separaci=F3n del mundo.

[7] Cf.=20 =93Laicos, laicidad, laicismo=94. En Revista =93Humanitas=94 N=BA 34, = Santiago de Chile,=20 Abril-Junio 2004.

[8] Cf.=20 Art. Cit.

[9] = Leyenda de los Ap=F3stoles (II, 26, = 1), citado en=20 Art. Cit.

[10] De=20 hecho, la palabra =93jerarqu=EDa=94 en su ra=EDz etimol=F3gica = (jier=E0=3D sagrado; arj=E9=3D=20 poder, origen) habla de una sacralizaci=F3n del poder, o por lo menos de = una=20 precedencia en la Iglesia de quienes se considera que son =93m=E1s = sagrados=94 o cuyo=20 origen es sagrado a diferencia del resto com=FAn de la gente.

[11]=20 Juan Jos=E9 Estrada Cl=E9rigos/laicos. En C. Florist=E1n y J.J. = Tamayo=20 Acosta  Conceptos fundamentales del cristianismo, p. = 174-175.=20

[12]=20 Jon Sobrino, =93Jes=FAs y pobres. Lo meta-paradigm=E1tico de las = cristolog=EDas=94. En:=20 http://www.seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol38/150/150_sobri= no.pdf

[13] Si=20 leemos el Evangelio desde esta perspectiva, veremos c=F3mo la historia = de Jes=FAs,=20 desde sus inicios, es la historia del pueblo-masa, v=EDctima de las = decisiones de=20 los poderosos. Antes a=FAn de su nacimiento, Jes=FAs ya padece lo que = las masas=20 populares padecen: tienen que ir a registrarse a sus lugares de = nacimiento,=20 cumpliendo el decreto del emperador Augusto (Cf. Lc. 2, 1-6). Su = nacimiento=20 acontece en medio de escandalosas condiciones de insalubridad y = vulnerabilidad=20 (Lc. 2, 6-7; Mt. 2,1). Muy luego, su vida ya aparece amenazada, ante la=20 prepotencia de Herodes, que persigue y mata a los ni=F1os y ni=F1as (Cf. = Mt.=20 2,3-18). Y, como suele suceder con las masas populares v=EDctimas de las = guerras,=20 pronto tiene que correr la suerte de los desplazados y refugiados, = escapando de=20 la violencia de los poderosos (Cf.  Mt 2, 13-14).

[14]=20 Las caracter=EDsticas que se exponen enseguida siguen la exposici=F3n de = C.=20 Florist=E1n, Comunidad. En: C. Florist=E1n y J.J. Tamayo Acosta, = Conceptos=20 fundamentales del cristianismo,Trotta. Madrid 1995, p.=20 179-188.

[15]=20 Ibid., p. 184.

[16] M.=20 Legido, Fraternidad en el mundo. Un estudio de eclesiolog=EDa = paulina.=20 Citado en: C. Florist=E1n, Comunidad. En: C. = Florist=E1n y J.J.=20 Tamayo Acosta, Conceptos fundamentales del cristianismo, p.=20 185.

[17] La=20 frase es utilizada por Jung Mo Sung (Serie de 13 textos cortos = publicados entre=20 febrero y mayo de 2007 en la p=E1gina electr=F3nica de ADITAL: = www.adital.com.br) y,=20 con cierta variante, por Michael L=F6wy, en La Guerra de dioses. = Religi=F3n y=20 pol=EDtica en Am=E9rica Latina. Siglo XXI. M=E9xico 1996.

[18] En=20 este encuentro personal con Jesucristo coincidimos con la intenci=F3n = m=E1s fuerte=20 de la V Asamblea del CELAM y nos sentimos en comuni=F3n con la Iglesia = universal y=20 con el obispo de Roma. Cf. El Documento final de Aparecida N=BA 12, 22 y = 32.

[19]=20 Cf. Juan Jos=E9 Tamayo Acosta, La marginaci=F3n, lugar social de los=20 cristianos. Trotta Madrid 1995.

[20]=20 Ello no quiere decir que en este sujeto eclesial=96popular est=E9n = excluidos los=20 sacerdotes, religiosos y religiosas. Se trata de un modelo de Iglesia = construido=20 sobre una manera de experimentar la fe cristiana desde la libertad y la = frescura=20 del Evangelio, antes que en funci=F3n de una institucionalidad eclesial=20 consolidada.

[21] La=20 supuesta =93superaci=F3n=94 del paradigma de interpretaci=F3n social de = la realidad=20 denominado =93Teor=EDa de la dependencia=94 es s=F3lo verificable en = algunos t=E9rminos=20 formales de ella, pues en esta nueva =E9poca de globalizaci=F3n = neoliberal, la=20 dependencia y neocolonizaci=F3n se ha visto m=E1s agudizada por la = intensificaci=F3n=20 de la explotaci=F3n de materias primas en nuestros pa=EDses, en las = condiciones que=20 imponen las pol=EDticas hegem=F3nicas.

[22]=20 Revisando la prensa y la informaci=F3n alternativa en Internet se ha = vuelto a=20 ver  una nueva puesta en la agenda latinoamericana de la pol=E9mica = religiosa, sobre todo cat=F3lica, en torno al desarrollo de la V = Conferencia del=20 CELAM en Aparecida y las declaraciones del Papa.

[23] Confederaci=F3n de pueblos de = nacionalidad=20 Kichwa del Ecuador (CONAIE), Posici=F3n de la confederaci=F3n de = pueblos de la=20 nacionalidad Kichwa del Ecuador frente a las declaraciones emitidas por=20 Benedicto XVI en la V Conferencia de obispos de Am=E9rica Latina y el = Caribe=20 (CELAM), en mayo del 2007 en Brasil. ALAI, 15 de Mayo de 2007; = CONAIE, La=20 confederaci=F3n de pueblos de la nacionalidad Kichwa del Ecuador = Ecuarunari ante=20 las declaraciones emitidas en Brasil por obispos en el CELAM, Minga=20 Informativa de Movimientos Sociales, 23 de Mayo de 2007; Adital, 24 05 = 07, =20 Ecuarunari contesta declaraciones de obispos. En:=20 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D27746

[24] En=20 Bolivia, particularmente, sectores pol=EDticos y medi=E1ticos vinculados = a los=20 intereses de las oligarqu=EDas han desempolvado viejos t=E9rminos de la = derecha=20 vinculada a las dictaduras militares en los a=F1os 70, para posicionarse = como=20 =93defensores de la fe cat=F3lica=94 condenando al =93comunismo ateo=94 = de los gobiernos=20 de Bolivia y Venezuela.

[25]=20 Cf. Cap=EDtulo I del Documento de Participaci=F3n.

[26]=20 Gregorio Iriarte, El Documento de Aparecida y la Teolog=EDa de la=20 Liberaci=F3n, ADITAL 12 06 07, en:=20 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D28013

[27] No=20 es simple casualidad, por ello, que los grandes temas ausentes (o = diluidos en su=20 presentaci=F3n) en el Documento son precisamente: Teolog=EDa de la = liberaci=F3n,=20 m=E1rtires (pastores, laicos, laicas, catequistas, te=F3logos,...), = Iglesia de los=20 pobres, autocr=EDtica a las estructuras y procedimientos poco = democr=E1ticos de la=20 Iglesia, etc. Si bien algunos  =93sub temas=94 de los anotados = est=E1n presentes=20 (opci=F3n por los pobres, Comunidades eclesiales de base, Reino de Dios, = di=E1logo=20 interreligioso,...)  ellos no hablan con voz propia. Aparecen en = algunos=20 casos reinterpretados y hasta diluidos.

[28]=20 Cf. CEDIB. REPSOL =BFQui=E9n es? =BFQu=E9 hace en Bolivia?. Serie = Informativa N=B05=20 Datos sobre la gesti=F3n de los recursos Naturales en Bolivia. Centro de = Documentaci=F3n e Informaci=F3n Bolivia. Cochabamba, 2006; Cf. CEDIB. = Qui=E9n es=20 REPSOL y c=F3mo opera en Bolivia y Am=E9rica Latina? Folletos de = difusi=F3n=20 popular Foro del Sur. Fotocopiado. Cochabamba, Agosto de = 2006.

[29]=20 Jung Mo Sung, =BFQu=E9 hay detr=E1s de la condena a Sobrino? = Adital, 14 03=20 2007, en: = http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D26710=20

[30]=20 Como ya se dijo en la anterior nota, esta tesis es sostenida tambi=E9n = en la=20 Notificaci=F3n al te=F3logo Jon Sobrino por la Sagrada Congregaci=F3n = para la Doctrina=20 y la Fe (14 Mayo 2007)  en t=E9rminos de que =93la primera pobreza = de los=20 pobres es no conocer a Cristo=94 (nota explicativa N=BA 10) y por el = mismo Benedicto=20 XVI en su discurso inaugural de la Conferencia de Aparecida, 13 de Mayo = de 2007.=20

[31]=20 Cf. el art=EDculo escrito en ADITAL (30 05 07) Falta recuperar la = memoria de=20 los m=E1rtires, en:  http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D2= 7829

[32]=20 Este es uno de los textos sobre el martirio que explicita y concretiza = mejor la=20 experiencia martirial en nuestra iglesia latinoamericana y fue = justamente puesto=20 por insistencia de las CEBs de Brasil.

[33]=20 Cf. Carlos Francisco Signorelli, Las CEBs en el texto de Aparecida.=20 Testimonio del representante del Consejo Nacional del Laicado de Brasil = CNLB en=20 la Conferencia de Aparecida. ADITAL 09 08 07, disponible en internet = en:=20 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D28935

[34] = El acontecimiento de Aparecida ha servido para reavivar la = reflexi=F3n=20 sobre la profunda crisis del modelo actual de Iglesia Cf., por ejemplo, = en el=20 contexto de Aparecida, Pablo Richard, Modelo tradicional de Iglesia = est=E1 en=20 crisis. ADITAL - OCLACC, 23 05 07, en:=20 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D27722; Cf. = Carta de=20 laicos chilenos al Papa y a los Obispos de Am=E9rica Latina y el = Caribe,=20 en: =20 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=3DES&cod=3D27543